Giacomo giovannetti nació en Senigallia el 4 de febrero del año 1983, bajo el kin 222 de viento magnetico blanco, de una familia con muchas probabilidades de descendencia de mercantes nordicos y de judios latinos, hacia los cuales está muy agradecido por haberlo parido al lado de una magnolia secular.

Jugó al fútbol hasta casi los diecisiete años, influyendo, quizás sin poder volver atrás, en su mundo onírico, llenándolo de imágenes de bolas de cuero, campos, entrenamientos, duchas, ropas, etc...

Estudió el arte con demasiada prisa de llegar a su centro.

Desde la academia de bellas artes fue acompañado y abandonado por la persona amada, en el lugar donde encontró, mas tarde, la semilla de su sanación, mezclándose a las mas raras manifestaciones de la comunidad humana.

Viviò en Las Marcas, en Emilia Romaña, en Sombra, en el Lazio y en Lombardia, todas regiones italianas que había ya dibujado a los 9 años.

Vivió en Galicia, marcando sus confines solamente hace algunos años.

Ha visto sitios de los cuales tampoco sabe la forma.

Hizo colaboraciones con niños. Se ocupa, con muchas dudas, en el trabajo de la arteterapia.

No está totalmente convencido, que la habilidad de un artista este en el volver a encontrar en los juegos de su infancia, su propia vocación y su único equilibrio posible.

Enlaza mundos que copulan en la mirada.